Los Marteles  

Acerca de la finca

Inmaculada Cebrián quería comer productos ecológicos y pensó que la mejor manera era aprender a cultivarlos. Así que se apuntó a clases en los Huertos del Farmero, en Santa Brígida y empezó a experimentar en los seis metros cuadrados que le correspondieron. Poco después pasó de esos 6 metros a los 87.400 de los que se ocupa actualmente y que comparte con su madre, propietaria y usufructuaria, y con sus hijos. 

Los Marteles es la marca de los productos que cultiva. Eligió el nombre del lugar donde se encuentra situada la finca, en la Reserva Natural Los Marteles, junto a la caldera del mismo nombre. En un entorno bellísimo cultiva almendros, higos, tunos, ciruelas, ajos silvestres, guisantes, algarrobas, millo, papas, acelgas y espinacas, una gran variedad de productos, aunque su fuerte son los almendros de los que extrae y vende unos 500 kilos de almendra actualmente, aunque espera que se conviertan en más de 4.000 en los próximos años. 

Durante muchos años de la finca se ocupaba una familia de Era de Mota. También lo hacía su abuelo aunque su ocupación como secretario del Juzgado de Telde no le permitía dedicarle muchas horas a la semana. En esa época, era una finca de ganado, por esa razón Inmaculada Cebrián tiene entre sus proyectos introducir ganado en los próximos años. La finca se utilizó durante muchos años para la trashumancia porque conecta con las cumbres, aún hay un camino transitable hasta un punto y el resto solo lo pueden utilizar el ganado. 

La conversión en ecológica la realizó sin mucho problema ya que “se sabía que estos terrenos solo se habían utilizado para forraje y los almendros llevan aquí des hace 50 años“. Empezó con cultivos de huerta poniendo en práctica su experiencia en el Farmero pero enseguida se dio cuenta de que el cultivo principal era la almendra. De hecho cuando ocho años atrás le pidió a su madre que le trasladara la propiedad de la finca había 5.000 almendros plantados, entre amargos, dulces y silvestres, así que decidió hacer de la almendra su producto estrella. 

Calendario de producción

Inmaculada Cebrián Martell

Forma de comercialización

Cooperativa Biocanarias y la Carrucha Verde
Marca
Los Marteles

Frutas, Verduras y Hortalizas

Almendras, higos, tunos, ciruelas, ajos silvestres, guisantes, algarrobas, millo, papas, acelgas y espinacas

Los 500 kilos que recoge cada año, con la única ayuda de sus amistades y personas voluntarias que ha conocido por la Carrucha Verde, los comercializa a través de la Cooperativa Biocanarias y la Carrucha Verde que incluye las almendras en las cestas ecológicas que comercializa esta firma. Inmaculada dice de sus almendras que son “maravillosas porque son de secano, no de regadío y tienen gran cantidad de grasa saludable y un sabor increíble”.  

 Además de los almendros ha plantado ciruelos, morales, acebuches que le dan unas acebuchinas “magníficas” y espera plantar muy pronto fresas, guindos y parras porque está es una zona en la que se dan muy bien las vides. 

 Pero además en no más de tres años quiere tener gallinas, conejos y cabras y pasar a la transformación de la almendra. Tiene previsto montar un laboratorio para transformar en bienmesabe sus almendras y otros de los productos que cultiva. 

 Todos estos proyectos, espera poder llevarlos a cabo con la contratación de al menos un trabajador. Inmaculada, decoradora de profesión, decidió dedicarse solo a su finca cuando se jubiló.  

 La explotación de los productos de la finca no le dan para vivir, pero tampoco tiene pérdidas. Afortunadamente tiene un estanque, que llena con cubas, por lo que el agua para el riego que tiene automatizado y controlado por energía solar, la tiene asegurada todo el año. 

 Es una convencida de la agricultura ecológica que, asegura, se irá imponiendo poco a poco. Cree, sin embargo, que desde las instituciones públicas se deberían realizar campañas para fomentar el consumo de productos ecológicos y trabajar más en su promoción durante la celebración de las ferias insulares que se celebran cada año, “sería una manera de que la población supiera cuáles son los beneficios de consumir estos productos y que los elijan por su salud y por la del planeta”. 

 Tiene confianza en los más jóvenes, “la agricultura ecológica es una opción para la gente joven, ellos son más valientes, más lanzados y además tienen más ayudas por jóvenes agricultores, así que yo creo que el futuro de la agricultura será ecológico pronto y que incluso cada familia pueda tener su propio huerto para autoabastecerse